El señor PRESIDENTE.— Y esto, ¿a partir de cuándo se dio la orden de incineración? La señora ZAMORA.— A partir de setiembre 2000. El señor PRESIDENTE.— Setiembre 2000. ¿Usted procedió en algún momento a un acto de incineración? La señora ZAMORA.— Absolutamente. La orden era para todas las direcciones, y cuando el contador me dice "la orden es incinerar", yo le hice ver que contablemente no se puede incinerar. Y, bueno, tanto esto parece que me acogió y nosotros creo que fuimos los únicos que no incineramos. El señor PRESIDENTE.— ¿Quiere decir, entonces, que esos documentos existirían en algún lugar, los documentos que comprueban el gasto? La señora ZAMORA.— Todo lo que es gastos, Bienes y Servicios, Remuneraciones consta en archivo. El señor PRESIDENTE.— Bienes y servicios, remuneraciones. De acuerdo. ¿Usted conocía al señor Vladimiro Montesinos? La señora ZAMORA.— Los primeros años solamente bajaba a ver las instalaciones, será hasta el 92; después ya no bajaba, no lo veía (corte en grabación) personalmente no. El señor PRESIDENTE.— ¿Su oficina estaba en un lugar distante a la que ocupaba el señor Montesinos? La señora ZAMORA.— Sí, el señor estaba en Alta Dirección, que es un segundo piso, y nosotros estábamos...no sé si conoce las instalaciones del SIN, es amplio, estábamos completamente aparte. El señor PRESIDENTE.— ¿Usted no tenía por qué conocer de las actividades que realizaba el señor Montesinos, por ejemplo reuniones con algunos personajes? La señora ZAMORA.— Nada, nada. Nosotros solamente, personal administrativo, ajeno totalmente a los movimientos del doctor o de alta dirección, a diferencia de años anteriores. Por ejemplo, yo tenía un problema, tenía casi acceso directo a la jefatura; pero cuando ellos llegaron, cambiaron todas las normas. Y es más. no podíamos pasar por la berma donde se subía a Alta Dirección, nosotros pasábamos...prácticamente un poco más, nos sacan de lugar. El señor PRESIDENTE.— ¿Usted cree que el doctor Montesinos era el jefe real del Servicio de Inteligencia Nacional? La señora ZAMORA.— Todos nos dábamos cuenta que, efectivamente, era así. El señor PRESIDENTE.— Gracias. La congresista Emitía Vargas. La señora VARGAS GÁLVEZ DE BENAVIDES (UN).— Yo quería decirle si el señor Montesinos manejaba algún dinero como caja chica y a cuánto ascendía. -23-

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