5.- EL PROCESO DE VENTA
En marzo de 1992 el Presidente del Comité de Privatización (COPRI) y
Ministro de Energía y Minas, Ing. Jaime Yoshiyama Tanaka, anunciaba la venta de
14 empresas públicas (entre las que se encontraba SOLGAS), a través de “una
operación pública, muy técnica, limpia y transparente” y demandaba al Congreso
que el tema de la privatización no sea politizado ni tomado con fines electoreros.
Así, dicho personaje enfatizaba que “La valorización de las empresas debe
hacerse pública, para no sólo proteger la transparencia del proceso sino lograr
obtener los mejores precios” (El Comercio A-4, 26/03/92)
Según Yoshiyama, de las 170 empresas públicas que existían en ese
entonces, sólo se encontraban operativas 80, de las cuales las más importantes
sumaban 50, de ellos en el primer paquete se encontraban Solgás, los grifos de
PetroPerú, Petrolera Transoceánica, Hierro Perú y Aero Perú que sería vendida a
través de una licitación pública con la presencia de un notario.
Cabe resaltar que el proceso de privatización estaba fuertemente
condicionado por los organismos financieros internacionales, llámese Fondo
Monetario Internacional o Banco Mundial, tal es así que el 17 de julio de 1992 (un
mes antes de la privatización de Solgás), Jaime Yoshiyama Tanaka dirige una carta
compromiso al Director del Banco Mundial para Latinoamérica y el Caribe,
Armoane Chokai, donde se comprometió a privatizar fraccionadamente Petroperú a
cambio de un préstamo de ajuste por 300 millones de dólares. Yoshiyama ofrecía
como política del gobierno transferir al sector privado todas las operaciones de
hidrocarburos... dejando al Estado únicamente como legislador y cobrador de
impuestos (ver La República, 2 de octubre de 1994, pg. 4).
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