Generalmente todos los directores de Contraloría tenemos ese estrés o carga, de vacaciones. En consecuencia, opto por renunciar a la Contraloría; es más aún, había un tema obviamente de hartazgo ya en el entorno, también a temas políticos. Junio del año 2000 la señora Higaonna ingresa, yo renuncio a la Contraloría. La señora Higaonna me ofrece quedarme en la Contraloría como asesor de un nivel superior, asesor de alta dirección, o en todo caso como un cargo dentro de la asesoría legal, porque ella tenía su propio asesor legal, en este caso. Una persona que ella traía, de Aduanas, pero que literalmente lo que me manifestó fue que era un tema de confianza personal, que a mí no me conocía; sin embargo, sabía de referencia y tenía referencias personales; en consecuencia quería seguir contando con mis servicios para una asesoría. Le manifesté que en realidad estaba saturado, lo mismo que les he dicho, es un tema de salud, un tema de familia, un tema de hartazgo profesional y que realmente me quería cesar en el servicio público. En verdad, yo tenía una, se puede decir, frustración, de desarrollo de la Contraloría y una posición crítica respecto a la posición que se venía. Si lo vemos desde el punto de vista político, estamos hablando de junio de 2000, estamos hablando de reelección, estamos hablando ya de cosas mayores. Creo que la Contraloría no apuntaba para mejores cosas. El señor ZAPATA.— Y posteriormente usted ha hecho carrera en la vía profesional privada. El señor MORÓN.— Bueno, mi intención fue esa; es más, nos reunimos con un grupo de amigos de la universidad, que quisimos montar un estudio, la vida se puso un poco saturada. La verdad es que por haber salido de la Contraloría, en la Contraloría y por la gestión que había en ese momento de la señora Higaonna, se me tomó como una persona que no quiso colaborar; en consecuencia, se me cerraron muchas puertas de posibilidad de trabajar así como asesoría externa en entidades públicas, por la influencia que tenía. Luego en noviembre de 2001, no, noviembre del 2000, una persona que la conozco, cercana a mí, creo que hubiese sido la única persona o ha sido la única persona que me ha podido convencer a regresar al sector Público, la doctora Susana Villarán, ex Ministra de la Mujer, que fue del Gobierno de transición. Me convocó para poderla apoyar en el Ministerio de la Mujer. En este trabajo estuve desde noviembre del 2000 hasta julio, en el cual renunciamos todo el equipo de la doctora Villarán. Trabajé con ella en el asesoramiento personal directo, con ella directamente, trabajando en lo que era la reorganización del Promudeh, trabajando en lo que era la despolitización del Promudeh, y trabajando todo un paquete, de repente lo habrán escuchado sobre el tema de ética, publicamos el Código de Ética, generamos una comisión de transparencia, una comisión anticorrupción el cual ocupe la secretaría técnica de esa comisión. Finalmente, terminé mi carrera pública en el año 2001, en julio, que renunciamos todo el equipo, de la doctora Villarán. Ahí termina mi carrera pública. Luego de salir de la carrera pública fui contratado y hasta sigo contratado en el estudio Benites-MercadoUgaz, en el cual presto mis servicios en el área de gestión pública y ofrecemos servicios propio de estudio jurídico privado. Ese es síntesis mi trayectoria. El señor ZAPATA.— Entrando entonces a tomar algunos temas que se hayan presentes en la evaluación que realizamos en la Contraloría, durante el período en el cual usted ocupó cargos en ella. Un primer tema es el siguiente, guarda relación con el asunto del planeamiento. Hasta donde hemos revisado, de los 7 años de Víctor Caso Lay, sólo hubo planes aprobados, planes anuales aprobados en dos de ellos. Mientras que en 5 años se habría operado, bueno, sin planes, es decir, -14-

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