En estas cintas debe aparecer gente que a nosotros o a ustedes les va a ser de mucha utilidad. Estas son todas mis agendas con los nombres de políticos, militares, civiles y cuanta cosa existe. Yo le agradecería le saque copia, por favor. El señor PRESIDENTE.— Bien, entonces ha tenido usted una gama de personas que conocía y personas que estaban implicadas y seguramente otros que no, simplemente serían sus contactos, amistades conocidas. El señor TIJERO GUZMÁN.— Sí, no todo el que está en la agenda está hecho para el narcotráfico, muchos de ellos es gente sana. Pero si nos vamos a referir a gente que ustedes me han traído para la verdad, entonces les hablo del señor Pablo Luque, les hablo de un comandante Gregorio Rioja Alemán, comandante ejército peruano, que era un señor que era el que llevaba los dineros para Tingo María, para Uchiza, para Tocache y adicional cuando había mercancías en Lima él las guardaba en el Pentágono, en San Borja. El señor PRESIDENTE.— Dígame, señor Tijero, ¿estando ya usted sentenciado a cadena perpetua han amenazado atentar contra su vida, lo han amenazado usted, ha habido alguna acción que considere sospechosa o material que pretenda por ejemplo acallarlo? ¿No solo desde el punto de vista que no siga diciendo cosas sino además de lo que usted nos ha explicado del abogado Balvín que lo fue a visitar, sino de repente hasta haber atentado contra su vida? El señor TIJERO GUZMÁN.— Doctor, tengo varios documentos que he mandado al documento al Ministerio de Justicia, al Ministerio del Interior, a la Fiscalía de la Nación donde he pedido en reiteradas oportunidades garantías para mi vida, dado que de manera muy sintomática desde que regresé de Challapalca. Comenzando, me llevaron a Challapalca... El señor PRESIDENTE.— ¿En qué mes regresó usted de Challapalca? El señor TIJERO GUZMÁN.— En enero de 2001 y el doctor Diego García Sayán en persona me coloca en el Pabellón Venusterio en Castro Castro, situación que a los 15 días se acaba, se acabó el señor Diego García Sayán y me mandan a un lugar denominado "El hueco", coloco un hábeas corpus con documentos presentes y el Tribunal Constitucional dice que estoy bien cambiado a "El hueco." El hueco es la zona de meditación, la zona de castigo, entonces he vivido 14 meses expuesto a amenazas, insultos, a la de "soplón de mierda", "soplón de la DEA", "soplón no sé cuantos", "soplón —déjeme, por favor— chucha de tu madre." Entonces he vivido arrinconado 14 meses, nadie ha hecho nada por mi. La única persona que creo quiso tomar cartas en el asunto es la señora Nelly Calderón que hizo llegar un documento donde se me brinden las garantías. Recién el Ministerio de Justicia hace 10 días me ha hecho cambiar de ambiente y me han puesto en un ambiente un poco más seguro. Y yo ahora que estoy con ustedes les pido, por favor, que lo mínimo que pueden hacer por una persona que trata de cooperar es darle las garantías, las seguridades que no se va a morir mañana; porque hay que estar dentro de un penal para saber cómo es eso. El señor PRESIDENTE.— Señor Tijero, nosotros vamos a hacer conocer de su requerimiento y de su pedido a las autoridades competentes. Le agradecemos su presencia y su colaboración ante esta comisión. Quisiéramos en todo caso hacerle una pregunta adicional. ¿Usted ha conocido en algún momento a una persona que se supone está relacionada con el narcotraficante de apellido Zamora Melgarejo? -14-

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