Ahora, si uno mira las tasas de interés que Fonavi le incluye, que es el factor de actualización promedio anual, para el caso de Edelnor que se aplica de entre dos a siete años, la tasa promedio implícita de interés era 17%; e iba de un rango de 14.2 a 19%, cálculos que estaba considerando fonavi para el caso de Edelnor, que era —como repito— promedio 17% entre 14 y 19%. Para el caso de Luz del Sur eran más altas; el promedio era 20% la tasa de interés implícita que salía del FAPA, del Factor de Actualización del Promedio Anual, y esto iba de 16 a 30% la tasa de interés, totalmente cuestionable y discutible. Ésas eran las controversias que me veo sobre el tema. Ahora ¿qué argumentos veo a favor de un acuerdo, de llegar a un acuerdo? Hay una serie de argumentos, una vez que me plantean el problema, me explican el problema, digo “bueno, aquí hay temas interesantes para llegar a un acuerdo: primero, la inconveniencia de un arbitraje. El arbitraje toma tiempo, es costoso y la experiencia nos dice, hasta donde yo tengo uso de razón y recuerdo, que el Estado pierde todos sus arbitrales. El último arbitraje de las Eléctricas con Sunat nos indican que los 70 millones acotados no se recupera. Y el tema es que los estudios de abogados más importantes normalmente se pronuncian o emiten opinión con respecto a las dudas de estas empresas, el caso de Marcial Rubio, el caso del estudio Echecopar, si uno mira, vamos a ver argumentos muy sólidos definitivamente a favor de los temas de la empresa versus los temas del Estado. Como ministro, para m�� el arbitraje era lo más *comodo, me lavaba las manos, decía “que se resuelva”, total, si le pagan al Estado bien, sino le pagan también; políticamente no había ningún riesgo. Pero, sí técnicamente para mí, como país era costoso, porque el Estado no estaba en su mejor posición para un arbitraje. Ése es un primer argumento de la inconveniencia del arbitraje. Segundo argumento.— Devolución de las obra de las obras de electrificación al Estado por parte de Edelnor y Luz del Sur. Para mí éste era otro problema que se podía suscitar, por lo siguiente: si Edelnor y Luz del Sur le estaban presentando obras con tales valores, y ellos, el mejor negocio para ellos era dilata el proceso de negociación, no llegar a un acuerdo. Para ellos era más rentable construir todo un sistema aéreo que lo estaban haciendo, versus los sistemas subterráneos que les querían vender; y simplemente devolver los sistemas subterráneos en litigio. A ellos lo hubiera podido costar 30% del valor el hacerlos aéreos; y, además se hubiera formado empresas colaterales de construcción, etcétera, y compras masivas; hubieran hecho otro negocio colateral en la misma construcción. Mejor negocio, es decir yo voy a construir sistemas aéreos, te devuelvo estas cosas problema de litigio y ganaban tiempo. ¿Qué se hacía luego el Estado con toda una red de sistemas subterráneos? Que es más costoso, que te roban más luz y que realmente ya el que lo exigía era Electro Lima, porque una vez que los concesionarios rompen el esquema, pasan aéreo todo el mundo, por los costos. Entonces, el gran riesgo es que te digan “gané en tiempo y te devuelva, aquí quédate con tu elefante blanco”, y se acabó. Era lo más fácil para ellos y el mejor negocio. Tercer tema.— Una negociación prolongada de más de 4 años. La negociación prolongada de más de 4 años. La negociación del Fonavi y las Eléctricas venía del 96 o de antes; y , se puede decir que estaba abandonada. Con el Fonavi retoma las negociaciones el año 98. Y, ningún Ministro de Economía quería arreglar este problema; el arbitraje, como repito, era la salida más cómoda para funcionarios públicos y los ministros; si no ser recuperaba nada, no era responsabilidad de uno. Otro tema era el monto definido por el Estado, era controversial. Era controversial, pues estábamos hablando de un valor de inversión en obras de redes subterráneas de inversión bajo un sistema de construcción que no era el más eficiente por parte del Estado. -10-

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