eso era el motivo.
Y un día de ellos, esto está descrito y le pediría que saque una copia de lo que ya manifesté en el
juzgado, un día por intermedio de uno de los oficiales, él me llama y que me van a recoger. Me
recogen del óvalo de Higuereta, eso fue un miércoles o jueves, no, 2 días o 3 días antes de su
salida. Me llevan en un vehículo y llegamos hasta la que después se identifica como la casa de
Valencia, abre con el control remoto, un garaje, paso y en el interior se pasa una cocina, habían
unas chicas ahí. Luego, al interior hay una sala al fondo, hay una escalera, al lado derecho habían
otras instalaciones donde tuvimos un pequeño diálogo con Montesinos.
Él, más que nada, lo principal era el recorrido de lo que significaba su familia y después
preguntándome cómo estaban las cosas en la calle, qué sabía, etcétera. Yo obviamente le
comenté qué era lo que estaba sucediendo, ya sabíamos de la búsqueda, búsqueda entre comillas,
porque había una búsqueda, entonces, “no, estas cosas manejables”.
Estuvimos un rato hablando casi sobre ese tema básicamente, pero el tema principal, yo siempre
con el límite de la memoria, era referente a la familia. Acto seguido, me retiré del lugar bajo el
mismo concepto, me llevó y me dejó en el mismo sitio; para después, el día 29, el día de los
hechos —estamos hablando del sábado 28— también concurrí al mismo sitio a pedido de él y
bajo los mismos medios, pero ya concurren otras circunstancias.
Por decir, en la declaración que le dieron ante su Comisión, ante la investigación que usted
efectuó, se refieren a muchos detalles, por ejemplo, mencionan en una parte de la pregunta, quién
participó, quién planificó; Entonces, al unísono estos jóvenes militares le dicen a usted que fue
Aivar, el “Cholo Aivar”, para orgullo mío, me refiero a la denominación.
Sin embargo, usted continúa en el interrogatorio y dice: “¿cómo fue el desplazamiento”.
Entonces, ellos le afirman: “nosotros llevamos al doctor hasta el muelle”. Eso es lo que le
afirman a usted y luego judicialmente. Me circunscribo a lo que han expresado textualmente,
cada uno ya ha dado una versión diferente, completamente distinta. Uno dice que ya no fueron
directo a la casa de Valencia, sino que fueron primero a la casa de Matilde Pinchi y después a
otro domicilio. El otro dice que no, que fueron directo a la casa de Valencia y fue el 23. Y obra
en autos de que Valencia llegó recién el 26.
Entonces, es obvio de que alguien miente ahí y no es precisamente el que habla.
Posteriormente, en esa reunión que, como le digo obra en autos, nos hablamos ya de cosas.
Montesinos sabía perfectamente qué es lo que yo estaba haciendo y no era de extrañarse porque
por los medios, por la forma concurrente en la cual actuaba suboficiales —2 de ellos comandos
especiales, quienes manejan situaciones de riesgo— el control de los viajes. Sabían y
seguramente y esto no debe ser de sorpresa, controlaban mis comunicaciones, sabían
perfectamente qué iba a hacer yo, con quién iba a estar, cómo iba a hacer y eso me lo dio a
traslucir en una conversación que tuvimos en la segunda reunión, Montesinos.
Y él me expresó su deseo también de poder retirarse porque tenía 2 opciones, o hablar con el
Presidente —según lo expresado por él mismo— u otro a salir. Después me dice, “no, voy a salir
por mar”. Y hay unos detalles que están descritos en mi declaración instructiva.
La salida.
Yo le digo, yo le ofrezco ante esta situación que si yo le podía acompañar y ante un juramento
que le hicieron estos oficiales, que le dijeron que con él se iban hasta la muerte. Yo también de
sorpresa en sorpresa y por qué no, sumamente impresionado le dije que si yo podía hacer algo.
Yo me ofrecí a llevarlo, le dije: “doctor, encantado yo en llevarlo”. Me dijo que no, que él
andaba con su gente de confianza.
-64-
Seleccionar párrafo de destino3
Conectar a un párrafo
Connect to an entity
Disable highlights
Añadir a la tabla de contenidos