El señor CORROCHANO PATRÓN.— En febrero del año 96, si mal no recuerdo.
El señor PRESIDENTE.— Eso fue el motivo por el que ustedes se distanciaron.
El señor CORROCHANO PATRÓN.— Así es. Yo devolví parte de la plata, llegué a un
acuerdo con Herless Díaz, incluso hay un recibo que obra en el expediente, en el cual recibe
Herless Díaz un último pago de 80 mil dólares y dice que ha recibido la devolución de
honorarios profesionales y que no tiene absolutamente nada más que reclamar y que todo está
perfecto.
El señor PRESIDENTE.— ¿Usted fue objeto de un secuestro?
El señor CORROCHANO PATRÓN.— No, jamás me han secuestrado.
El señor PRESIDENTE.— ¿No lo han secuestrado en ningún momento nunca, a ningún
familiar?
El señor CORROCHANO PATRÓN.— A nadie, a nadie, gracias a Dios. Esa es una fantasía
más de Isuzki.
El señor CORROCHANO PATRÓN.— Bueno, al no existir secuestro en su versión, sin
embargo, devolvió, ¿cuánto devolvió?
El señor CORROCHANO PATRÓN.— Yo devolví 100 mil dólares, 80 mil y 82 mil.
El señor PRESIDENTE.— ¿O sea usted devolvió de su dinero lo que no le tocaba devolver?
El señor CORROCHANO PATRÓN.— ¿Qué otra posibilidad tenía?
El señor PRESIDENTE.— ¿Isuzki le devolvió el dinero?
El señor CORROCHANO PATRÓN.— Isuzki no me devolvió el dinero.
El señor PRESIDENTE.— ¿Ni Isuzki ni Montesinos?.
El señor CORROCHANO PATRÓN.— Ni Montesinos.
El señor PRESIDENTE.— ¿Cuánto devolvió en total?
El señor CORROCHANO PATRÓN.— 280 mil dólares, o sea 100 mil, 80 mil y 82 mil, o sea
262 mil dólares.
El señor PRESIDENTE.— Ahí no cubrió todo, pero...
El señor CORROCHANO PATRÓN.— Se cubrió parte...
El señor PRESIDENTE.— Llegó a un acuerdo con ellos.
El señor CORROCHANO PATRÓN.— Yo hablé con Herless Díaz, le hice ver a Herless Díaz
que Montesinos no me había devuelto y que Isuzki no me había (3) devuelto.
Ahí montó en cólera Isuzki, perdón, Herless Díaz y me dijo que yo no tenía por qué haberle dado
nada a Isuzki porque Isuzki era empleado de él, era empleado de ellos. Entonces, agarró y me
dijo: Okey doctor, usted cuánto es lo que me puede devolver, devuélvame eso que nosotros nos
vamos a encargar de Isuzki y a raíz de eso es que Isuzki huye al extranjero.
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