posible. Finalmente, se presentó la oportunidad de que una tercera persona a raíz de un aviso que se pusiera periodísticamente y unos avisos que se pusieran en la misma tienda, en la que se hiciera una transacción creo yo entre 3 mil o 4 mil dólares. A mí me convenía mucho más deshacerme de ese lugar porque iba a ser un costo de algo que no beneficiaba en absoluto. El señor CUARESMA SÁNCHEZ (FIM).— Señor Valencia, dónde quedaba la tienda, en qué sótano, uno, dos. O sea, que ante Susan León Venero demostraba poder, firmeza, y a usted lo obligaba, tú compras tal cosa, pero de Susan. ¿Susan era empleada de Venero o qué relación tenía? El señor VALENCIA ROSAS.— Perdóneme, señor Presidente, a través suyo, las palabras que de repente usted en alguna medida está transmitiendo a través de su pregunta dejan entrever de que era una forma muy imperativa, coaccional, no, era una casi relación armónica, pero con una presión muy velada. Y la relación de Susan León con Alberto Venero era, tengo entendido, una relación sentimental conocida por mí por muchos años atrás. El señor CUARESMA SÁNCHEZ (FIM).— ¿Dónde está ubicado, en qué sótano? El señor VALENCIA ROSAS.— Esto queda como le mencionaba, señor congresista, a través de la presidencia, creo que es la calle Santa Ana o Galería Santa Ana, pero para mayor precisión en las oficinas de la Dinandro, en investigación financiera, ellos poseen el contrato de compra venta donde puede precisarse la dirección exacta. El señor CUARESMA SÁNCHEZ (FIM).— Señor Presidente, muy bien. Yo tengo muchas preguntas, pero voy hacer una más para redondear las cosas. Señor Valencia, señor presidente, por su intermedio, el señor Venero dice en una de sus declaraciones en torno a varias cosas, después de Las Totoritas, después del obsequio que le hace, dice lo siguiente: Cuando comienzan a suceder estos problemas, o sea, los problemas que surgen a raíz de lo que ocurrió el 14 de setiembre, él tiene conocimiento que mi esposa tiene un poder amplio para transferir mis bienes que le di desde Estados Unidos y me pide permiso y me dice: mira, hermano, quiero legalizar ese regalo que tú me has hecho y quiero que me permitas presentarme a tu esposa, para que ella me pueda firmar la transferencia con cifra simbólica de 15 mil, 20 mil dólares la chacra y unos 8 mil o 9 mil dólares la oficina o 10 mil dólares, se refiere a Totoritas, se refiere a la oficina chiquita de Washington y otras. Yo le digo: no hay problema. Entonces, llamo a mi esposa y le digo: se va acercar Valencia, fírmale. Y le firma, mi esposa creo que ni ha leído lo que ha firmado. Esto no estoy asegurando, señor Presidente, pero me daría la impresión que el señor Valencia se ha aprovechado de esta situación y hubiera hecho firmar a mi esposa mas bien la venta de la casa Arica. Pero eso es fácilmente comprobable porque haciendo las investigaciones esa casa jamás fueron nuestra, etcétera, etcétera. ¿Qué comentario le merece todo esto, señor Valencia? El señor VALENCIA ROSAS.— Señor congresista, por intermedio de la presidencia, trayendo un poco al recuerdo lo antes relatado, creo que el detalle de la casa playa ha sido aclarado. Y volviendo al tema del momento en el que la señora Luz Elena Nazar me firma el documento de compra venta es que se hacen dos actos de compra venta en la Notaría Carpio -44-

Seleccionar párrafo de destino3

Conectar a un párrafo
Connect to an entity
Disable highlights
Añadir a la tabla de contenidos