da cuenta del grupo y ya se reúnen Hermoza con Montesinos y le dan la venia a este grupo;
porque tan es así que este grupo recibía una bonificación del Comando del Ejército.
Entonces, esto no puede decirse que el Comandante General no sabía, porque ellos sí recibían
una bonificación, porque ellos expresamente de ellos recibían una bonificación, aparte de su
sueldo.
La señora PRESIDENTA.— ¿Quién registraba la nómina, quién los controlaba en su
disciplina.
El TESTIGO I.— Martin Rivas era el que controlaba en La Tiza.
La señora PRESIDENTA.— Entonces es Montesinos el que convoca a Martin Rivas, le
encarga la conformación del grupo con los objetivos que usted ha indicado y en qué momento es
el Comandante General del Ejército, o sea Nicolás Hermoza, y el Jefe de la DINTE, ¿cuándo son
ellos comunicados?
El TESTIGO I.— Es inmediatamente, o sea, ¿cómo le puedo explicar? Montesinos tomaba las
acciones y a él no le interesaba si le decía Hermoza o si le decía el general Rivero Lazo, ellos
solamente tenían, ya se formó este grupo y ellos solamente tenían que acatar.
La señora PRESIDENTA.— No, lo digo para saber a partir de cuándo tuvieron conocimiento
Hermoza..
El TESTIGO I.— Inmediatamente, porque inclusive a los dos días Martin Rivas va y los visita
a Hermoza y conversa con él.
Es por eso que existía un malestar dentro de la institución porque habían generales que estaban
esperando para hacer parte con el general Hermoza y llegaba Martin Rivas y él entraba encima
de las cabezas de los generales, porque tenía el poder para entrar, hablar y salir.
La señora PRESIDENTA.— ¿Y este sistema de bonificación es comprobable, se registraba o
era por fuera el pago? (2)
El TESTIGO I.— No, no, era por fuera, todo el pago era por fuera que ellos les daban
La señora PRESIDENTA.— ¿Y dónde les pagaban?
El TESTIGO I.— En La Tiza.
La señora PRESIDENTA.— ¿Y que es La Tiza?
El TESTIGO I.— Un centro de esparcimiento, donde ellos tenían prácticamente su campo de
concentración.
La señora PRESIDENTA.— ¿O sea que ese centro de esparcimiento fue prácticamente
separado, reservado para ellos?
El TESTIGO I.— Yo no se hizo absolutamente nada, solamente era reservado para ellos donde
tenían sus armamentos y todo para ser surtidos.
La señora PRESIDENTA.— ¿Y cuánto recibía cada uno?
El TESTIGO I.— Bueno, el problema fue que ellos, a ellos les daban una bonificación de 3 mil
dólares mensuales, pero en el camino se iba quedando y solamente recibían 1 mil 500 dólares,
fuera de su sueldo.
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