entraban a su casa y salían y salían de coordinar. El señor VILLENA ARIAS.— No, era mi casa. El señor PRESIDENTE.— Sí. El señor VILLENA ARIAS.— Que yo viva en la Villa Militar no, es como si yo viviese en la calle también. El señor PRESIDENTE.— ¿A cuántos personajes de la oposición a Fujimori recibió en su casa, señor? El señor VILLENA ARIAS.— A cientos. El señor PRESIDENTE.— Dígame nombres. El señor VILLENA ARIAS.— El alcalde de Juliaca. El señor PRESIDENTE.— Alcalde de Juliaca, nombre. El señor VILLENA ARIAS.— El profesor Castillo. El señor PRESIDENTE.— Ricardo Castillo. El señor VILLENA ARIAS.— Sí. El señor PRESIDENTE.— Dígame más nombres. El señor VILLENA ARIAS.— El candidato, el de global, Mariano Portugal. El señor PRESIDENTE.— Mariano Portugal Catacora. Dígame, dígame. El señor VILLENA ARIAS.— El alcalde de Pilcuyo. El señor PRESIDENTE.— Alcalde de Pilcuyo. El señor VILLENA ARIAS.— El alcalde de Huancané. El señor PRESIDENTE.— Sí. El señor VILLENA ARIAS.— A mucha gente ... El señor PRESIDENTE.— Correcto. El señor VILLENA ARIAS.— He recibido. El señor PRESIDENTE.— Entonces, entiende usted que su casa se convirtió en el centro de gravitación política y social del departamento, ¿lo puede entender ahora? El señor VILLENA ARIAS.— Pero, desde el punto de vista de que en el Ejército a mí me consideran una persona que recibe al soldado y recibe al coronel, a todos ... El señor PRESIDENTE.— Por su manera de ser. El señor VILLENA ARIAS.— Por mi forma de ser. Entonces, yo no tenía ningún reparo en recibir a todos en la Comandancia, en mi casa y esa era mi forma de ser en forma permanente y la es ahora. -111-

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