Comisión Investigadora de Delitos Económicos y Financieros 1990 – 2001
Área de Salvataje Bancario
13-jun-02
de la cartera de créditos y que dificultaba la capacidad de generación de fondos para
continuar con el negocio del banco.
El aporte de capital, mayoritariamente vía capitalización de acreencias (90%), solucionó el
problema de stock patrimonial en la medida que contablemente se cubría el faltante de
capital, más no significó un ingreso de capital fresco y por lo tanto no se resolvía el
problema de liquidez del banco. Asimismo, con respecto al problema de calidad de cartera
del banco, no quedaba claro como es que se iba a afrontar. La SBS tenía conocimiento de
parte de las deficiencias de cómo se había venido constituyendo esa cartera, pues los
cinco informes de visita de inspección realizadas por las SBS (entre 1996 y 1998) da
cuenta de las principales deficiencias que habían sido generadas por la anterior
administración del Banco. Luego que COFIDE asume la gestión del Banco Latino se
observa un empeoramiento de los indicadores del banco, que según la SBS y funcionarios
del Banco se debió al sinceramiento de cuentas (fundamentalmente cartera). Es decir que
la situación del banco era peor a la reportada por el Banco bajo gestión privada.
De la investigación realizada existen dos versión con respecto a la legalidad y pertinencia
de la invitación realizada por la SBS a COFIDE. Al respecto existen dos informes, uno en
mayoría que sustenta que la operación no fue sólo ilegal sino también irresponsable al
haber involucrado al Estado en el rescate de un banco sólo en base al análisis del 38% de
su cartera y pese a conocer (por las visitas de inspección) que durante los últimos tres
últimos años se había venido conformando una cartera con problemas. Por otro lado, se
emitió un informe en minoría que se pronunciaba a favor de la legalidad y necesidad de
que COFIDE se convierta en accionista mayoritario del Banco Latino.
Existe bibliograf��a sobre administración de crisis bancaria, que sostiene que el Estado,
antes de decidir si salva o no un banco para reestructuarlo, debe tener cuando menos un
diagnóstico riguroso de la situación del banco, de manera que se pueda diseñar la
solución más adecuada. Esta es la opinión del consultor español Aristóbulo de Juan,
experto en temas de regulación y supervisión bancaria, quien afirma lo siguiente:
“Un diagnóstico riguroso es la clave de una solución acertada. En efecto, si una crisis es
realmente profunda, en términos de insolvencia, un diagnóstico erróneo del tamaño del
“agujero” llevará a un tratamiento inadecuado y a un despilfarro de dinero y de
esfuerzos...”3
El texto de Aristóbulo de Juan nos explica los problemas que puede generar para el
Estado, la toma de decisiones apresuradas y sin contar con un diagnóstico adecuado. Lo
que el autor señala como lo que no se debe hacer, es lo que ocurrió en el caso del Banco
Latino, donde se decidió utilizar US$60 millones del Estado para rescatar al banco sin
haber logrado determinar la magnitud del problema. La no estimación rigurosa del
problema habría llevado a que el costo final del rescate del Banco supere los US$400
millones.
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De Juan, Aristóbulo. “Despejar el Terreno: Experiencias en el tratamiento de las Crisis Bancarias”.
Documento preparado para la cuarta conferencia bancaria anual sobre el desarrollo en América Latina y el
Caribe, “Bancos y Mercados de Capitales: Sistemas Financieros sanos para el Siglo XXI”, El Salvador, San
Salvador, Junio 28-30, 1998. Página 3.
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