La señora ARCE GUERRERO.— Mire, en realidad como le digo se pecó de confianza. El
doctor jamás, no podía dudar ni pensar que él iba, como le digo, de repente aprovechar de mi
confianza y que podía haber sucedido esto.
Entonces, después de mucho tiempo de conversar, como le digo, de decirme que te voy a, estoy
pensando en retribución como compensación de tiempo de servicio por haber trabajado con su
padre tantos años, haber trabajado con él a tiempo completo, que sé yo, me dijo, me ofrecía: te
voy a regalar un terreno para que hagas tu casa, en fin. No se pudo hacer eso, como le reitero, a
mí nombre porque yo todavía estaba casada, estoy casada, todavía no estoy divorciada.
Entonces, me dice: tendría que firmar, porque él también conoció a mi esposo y entonces, bueno,
ahí quedó todo, porque él no era muy conversador, ni mucho menos, era muy parco en su forma
de hablar y yo hasta cierto punto también me mantenía. Yo siempre me mantuve en mi nivel de
su empleada y él de mi jefe y no había mucha confianza de bromear y qué sé yo.
Entonces, después de un tiempo me dice: "qué te parece mejor, si lo que te ofrecí lo pones a
nombre de tus hijas".
El señor PRESIDENTE.— Sí, eso ya lo conocemos. Quisiera que sea un poquito más concreta,
por favor.
La señora ARCE GUERRERO.— Es que de repente yo no quisiera que vayan a interpretar
mal lo que yo le pueda decir.
Entonces, como le digo, yo hablé con mi yerno, hablé con mis hijas, ya mi hija estaba casada,
entonces le digo a mis hijas: "sabes qué, me ha ofrecido, pero no puede salir a mi nombre porque
tu papá también tendría que firmar, entonces que salga a nombre de ustedes. Cuando salga la
sentencia de mi divorcio, entonces eso va a salir a mi nombre".
El señor PRESIDENTE.— Perdón, eso lo sabemos. Quiero que me precise lo que le voy a
preguntar. Estoy entendiendo aunque usted dice que no tenía una confianza como para
bromearse, pero sí había una mucha confianza en la relación de tipo laboral con Vladimiro
Montesinos, ¿es cierto?
La señora ARCE GUERRERO.— Claro. O sea, la confiabilidad que él tenía hacia a mí era que
él sabía que alguien venía, por decir, como ha sucedido con lo de ese famoso vídeo que no sé
como salió por decirlo de alguna forma, de que nadie me iba a corromper y decirme te voy a dar
tanto y trae un documento y esto ¿no?, esa era la confiabilidad que él tenía. No sé si me doy a
entender de cuál era la confianza.
El señor PRESIDENTE.— Exacto, correcto.
Eso quiere decir de que él evidentemente tenía muchísima confianza en usted y confiaba en su
lealtad de usted y creo que eso era recíproco también, porque casi siempre se dan las cosas así en
una relación laboral.
Basado en eso, yo le quisiera preguntar lo siguiente, ¿cuándo usted comienza a trabajar con el
papá del señor Vladimiro Montesinos y cuándo termina la relación laboral con el papá del señor
Vladimiro Montesinos?
La señora ARCE GUERRERO.— Cuando yo conozco al señor Montesinos él trabajaba en la
Compañía de Recaudación, donde yo también trabajaba en esa época. Eso ha sido antes del año
1983. Tampoco le puedo precisar en qué año, porque no soy muy exacta en la fecha. No, acá en
Lima, en la Compañía de Recaudación.
El señor PRESIDENTE.— Tiene la interrupción la congresista Anel Townsend.
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