El señor PRESIDENTE.— O sea, su mesa se levantó y se fue.
El señor ARAMAYO CORDERO.— Sí.
El señor PRESIDENTE.— El resto se quedó, o sea ustedes fueron los primeros en irse.
El señor ARAMAYO CORDERO.— Sí, no sabemos en cuanto tiempo salieron, se quedaron, no podría
precisar.
El señor PRESIDENTE.— Para que manifieste usted, ha indicado que no ha tenido más relación con
este general —en concreto— Villena Arias, más que esa vez, ¿no lo ha vuelvo a ver?
El señor ARAMAYO CORDERO.— No, no lo he vuelto a ver, no he tenido ninguna relación, porque
yo más me he dedicado a la etapa administrativa y a la parte periodística, pero no dando una imagen
como ahora si lo estoy haciendo.
El señor PRESIDENTE.— ¿Usted en su calidad de propietario tenía redactores o periodistas que
mantenían relaciones con el Ejército o con el gobierno regional, cómo trabaja usted?
El señor ARAMAYO CORDERO.— No, no ha habido ninguna persona que esté dedicada
exclusivamente o a tiempo completo como para mantener una relación con el Ejército. Cuando el Ejército
nos pasaba la voz de que estaban realizando alguna acción cívica por algún motivo de saludo, reparto de
herramientas, reparto de ropa, reparto de acá, o atención médica. Sí, iba algún periodista que estaba
disponible, que tenía tiempo, pero no ha habido una persona que mantenga una relación directa, estrecha
con el Ejército.
El señor PRESIDENTE.— ¿Y con el Gobierno Regional?
El señor ARAMAYO CORDERO.— Igualmente, cuando cumplían alguna labor, alguna función, nos
pasaba la voz, nos llevaban sí. Con el Gobierno Regional sí hemos tenido contratos de publicidad en
forma esporádica, no permanente, pero sí hemos tenido una relación comercial con el Consejo Transitorio
de Administración Regional.
El señor PRESIDENTE.— Bueno, es lógico que usted promocione su canal de televisión y que pueda
publicitar cualquier imagen institucional privada o pública.
Lo que intentamos es, que usted ha juramentado en ese sentido, buscar la verdad de cómo y ya tenemos
testimonios esta comisión, el general Villena Arias, en concreto, —luego hablemos de otros generales—
contrataba medios de comunicación a efectos de que las líneas editoriales de varios medios de
comunicación, escritos, audiovisuales, radiales favorecieran la re-reelección de Alberto Fujimori,
¿díganos qué sabe de esto que le comento?
El señor ARAMAYO CORDERO.— El canal que yo dirijo nunca ha recibido un solo real de ningún
general ni del Ejército. Nunca hemos recibido un solo real, jamás hemos recibido un solo centavo. De lo
que sí hemos tenido contratos de publicidad como lo seguimos teniendo actualmente con algunas
instituciones del Estado, pero son trabajos específicos, son contratos plenamente justificados y las tarifas
que cobramos son realmente las más bajas, las más pobres, porque entendemos que las instituciones del
Estado no han tenido plata para lo que es publicidad y lo que es imagen.
El señor PRESIDENTE.— ¿Y frente a esta relación con el resto de instituciones, cuál es el nivel de
facturación de su medio de comunicación?
El señor ARAMAYO CORDERO.— Tenemos contratos que no son permanente, hay contratos que
algún mes nos pagan mil soles, mil quinientos soles, mil ochocientos, pero no son contratos permanentes.
El señor PRESIDENTE.— Le pregunto licenciado Aramayo, respecto a la facturación total de su canal;
es decir, usted está dado de alta, está inscrito en su empresa en los Registros Públicos y en la Sunat, ¿esto
es así?
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