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POLÍTICA NACIONAL DE INTEGRIDAD Y LUCHA CONTRA LA CORRUPCIÓN
c. Soborno. El soborno, o coima, es un acto de corrupción en el que se otorga o recibe una dádiva a cambio de un
favor u omisión de las obligaciones a las que está sujeta el cargo. Esta es la forma más común y extendida de
corrupción. Esta dádiva puede adoptar formas diversas: dinero en efectivo, transferencia de acciones, favores
sexuales o promesas diversas (Anwar, 2006; UNODC, 2004).
d. Fraude y Malversación. Ambas formas de corrupción implican la sustracción y apropiación, total o parcial de
un bien - sea éste público o privado - por parte del personal encargado de su administración. Así por ejemplo,
malversación supone la apropiación total o parcial del bien administrado. Mientras que fraude implica el uso de
información falsa o engañosa para así inducir a un propietario o administrador en la entrega, involuntaria, del
total o parte del bien a su cargo (Anwar, 2006; UNODC, 2004).
e. Extorsión. A diferencia de un soborno, que siempre asume la figura de incentivos o dádivas, una extorsión consiste siempre en la aplicación de alguna forma de coerción para inducir así la cooperación del agente (Anwar,
2006; UNODC, 2004).
f. Abuso de funciones. Este tipo de corrupción hace referencia a específicamente al incumplimiento de la normativa por un servidor/a civil en ejercicios de sus funciones con el objetivo de alcanzar beneficios personales para
sí o a favor de terceros. (Anwar, 2006; UNODC, 2004).
g. Favoritismo y nepotismo. Ninguna de ambas formas de corrupción implica un beneficio personal directo, sino
que, vincula a los/las servidores/as civiles corruptos en sus relaciones interpersonales beneficiando a sus
familiares, grupo político, etc. (Anwar, 2006; UNODC, 2004).
h. Contribuciones políticas inapropiadas. Distinguir entre las contribuciones legítimas y las ilícitas que se hacen
a organizaciones políticas es muy difícil, ya que estas contribuciones pueden realizarse como medida de apoyo
hacia un partido que aumente sus posibilidades de llegar al poder o pueden buscar influir ilícitamente en las
decisiones políticas alcanzado el poder. (Anwar, 2006; UNODC, 2004).
En el caso peruano, muchos de estos tipos de corrupción han sido asumidos como delitos en el Código Penal y otros
tantos son considerados faltas administrativas. En el ámbito penal, tenemos por ejemplo las siguientes figuras:
1. Cohecho: El empleado público busca obtener u obtiene dinero u otro beneficio a cambio de realizar y omitir
una conducta funcional.
2. Peculado: Apropiación de los bienes del Estado por parte de los empleados públicos a su favor o de terceros, así
como el uso indebido de los mismos para un fin distinto al que le corresponde.
3. Colusión: Concertación entre un empleado público y personas particulares en los procesos de contratación
pública para defraudar al Estado.
4. Malversación de fondos: uso distinto al que estaba destinado el dinero o bienes que administra el empleado