diga.
El ABOGADO.— Con el respeto a la Presidencia, me permitiría, para tomar la decisión si entra
a reservada o no entra a reservada, que es una decisión que le compete al interrogado.
La señora PRESIDENTA.— Sí, correcto.
El ABOGADO.— Gracias.
La señora PRESIDENTA.— Se suspende la sesión por unos minutos, para que el señor Sotero
pueda conversar con su abogado y luego le transmitan a la comisión lo que se le ha ofrecido al
señor Sotero, por razones de seguridad y sobre todo porque el señor Sotero está bajo juramento
de veracidad. Pasar a una sesión reservada significa que todo lo que él declare simplemente no es
de dominio público, de dominio público es sólo lo que ha declarado hasta este minuto.
Se suspende la sesión, por breves momentos.
—Se suspende la sesión.
—A las 17 horas y 11 minutos, se reanuda la sesión.
La señora PRESIDENTA.— Se reabre la sesión a las 5 con 11 minutos.
Antes de darle la palabra al señor Sotero o a su abogado, lo que quiero indicar es que
efectivamente, y como conoce bien seguramente su defensa, el hecho de la colaboración que
pueda mostrar cualquier persona citada en esta comisión será algo que la comisión (3) informe al
Ministerio Público y a las autoridades competentes en su momento, así como ha ocurrido en
otras circunstancias, y también la invocación de que, como se hace un juramento por la
veracidad, lo que menos se busca es que cualquier interrogado pueda incurrir en una
circunstancia que afecte la veracidad de sus declaraciones. Es por eso que hemos señalado si hay
razones de seguridad, si hay razones para proteger cualquier circunstancia que sea de presión o
amenaza que esté sufriendo, la sesión reservada es el método que consideramos que podrían
solicitar.
Le damos la palabra al señor abogado.
El ABOGADO.— Gracias, señora Presidenta.
Nosotros habíamos solicitado una sesión sin prensa pública, no habíamos solicitado una sesión
reservada, lo hacemos en este momento, estamos pidiendo pasar a sesión reservada, si lo tiene a
bien la Presidencia. Y una vez conseguido esto quisiera dos minutos para un preámbulo, para
cederle la palabra a mi patrocinado.
La señora PRESIDENTA.— Nosotros aceptamos que entremos a sesión reservada y entonces
en ese ámbito las personas aquí presentes son todas juramentadas que participan normalmente en
las sesiones reservadas y procederíamos a continuar las preguntas.
—Se ingresa a sesión reservada.
La señora PRESIDENTA.— Si antes de que yo continúe con las preguntas, el general quiere
agregar algo o la defensa también. En este caso, el abogado presente.
El ABOGADO.— Gracias, señora Presidenta.
Es muy breve. En realidad, hasta el momento el general ha expresado la verdad, pero ya
habíamos coordinado para acogernos al beneficio que concede la ley; sin embargo, como usted
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