La señora PRESIDENTA.— ¿Y recomendó usted algo?
El señor SOTERO NAVARRO.— No, no recomendé nada.
La señora PRESIDENTA.— ¿Qué escuchó de los otros? ¿Qué dijeron, grosso modo? De
pronto no recuerda en este momento qué dijo cada uno, pero lo más saltante.
El señor SOTERO NAVARRO.— Bueno, todos explicaron lo mismo ¿no? Cuáles eran los
medios de comunicación con el gobierno, cuáles eran en contra del gobierno, cuáles eran los que
estaban al centro ¿no?
La señora PRESIDENTA.— Otros militares han indicado, también jefes, que si bien no
recibieron dinero, pero sí la orden de que utilizaran los servicios de la tropa para la colocación de
carteles, el pintado de propaganda, la coordinación con el Comité de Cambio 90-Nueva Mayoría,
la coordinación con el CTAR del lugar, para colaborar con la campaña de propaganda. Ya no
estamos hablando del control de medios, sino las pintas, los carteles, toda la actividad
propagandística.
Uno de los jefes militares ha reconocido que eso sí él colaboró, a través de la autorización y las
órdenes que le daba a su tropa. ¿Eso hizo usted?
El señor SOTERO NAVARRO.— Bueno, en Iquitos los que están al mando de los soldados
son los jefes de batallón, y los batallones están en la frontera. Hay solamente elementos
administrativos ahí. La tropa en Iquitos nunca se puso a pintar paredes y nunca hizo nada, pese a
que siempre decían, incluso dijeron que el general Sotero a las 2 de la mañana estaba
controlando en su carro que pintaran las paredes ¿no?, y eso no era cierto. Son muy
imaginativos. La tropa de Iquitos no salió.
Y yo una vez lo dije, cuando estaban expresando eso, si alguna madre de familia viene con su
hijo soldado a decir que su hijo ha pintado alguna pared, yo la premio, le doy una gratificación;
porque ningún soldado ha pintado nada en Iquitos. En Iquitos no hay cerros ni nada para decir, y
las casas son, pues, de material de selva.
La señora PRESIDENTA.— No pintó, ¿pero tuvieron órdenes, por ejemplo, de borrar alguna
pinta política contraria al gobierno?
El señor SOTERO NAVARRO.— No. Más bien, lo que yo veía es que borraban las pintas del
gobierno.
La señora PRESIDENTA.— Pero, ¿y la respuesta cuál era? Frente a ese borrado de pintas, ¿el
gobierno no influía en los funcionarios civiles o en la presencia militar para...?
El señor SOTERO NAVARRO.— No, los elementos, digamos, civiles que pertenecían al
sistema electoral del gobierno era gente muy tranquila. Más bien, la oposición era muy belicosa.
La señora PRESIDENTA.— Entonces, usted niega también que la tropa de Iquitos o personal
de la Quinta Región haya participado en el borrado de pintas de la oposición o en la hechura de
pintas del gobierno.
El señor SOTERO NAVARRO.— Nadie puede decir que un soldado ha pintado o que ha
borrado las pintas. Más bien, hay otros elementos que sí se dedicaban a borrar las pintas del
gobierno.
La señora PRESIDENTA.— Eso en cuanto a Iquitos. ¿Y en cuanto a otros colegas suyos jefes
de regiones, no escuchó que ellos decían: se necesita tal dinero para tal medio, para tal acción?
-19-