Entonces, él fue, le dimos el encuentro al señor Presidente, bueno, se retiró. O sea, además de
hacer una exposición de los beneficios de la paz con el Ecuador, también se le recomendó de que
bajaran los combustibles, de que se perfeccionara el sistema de agua y desagüe, la
electrificación, los teléfonos y que bajaran de precio, para complementar y sea bien escuchado y
el pueblo entendiera, porque se sentían aislados.
Pero, ¿qué pasó con la bajada de combustibles? No bajó nada en Iquitos. Y lo que más afecta a la
economía es la movilidad en esa zona. Y en esa zona hay pues 25 mil motocars en esa época.
Entonces, el Presidente, con acuerdo del señor Montesinos, en acuerdo con él, decidieron dar
solución a este problema. Entonces, me llamaron a mí por teléfono y me dijeron de que si se
podía comprar motocars para hacerle la competencia y bajar de precio; entonces, ellos ofrecieron
dar 20 motocars, lo que usted acaba de manifestar, los motocars, los 90 mil dólares.
Estos motocars cada uno costaba más o menos 4 mil 300 dólares, pero sacando todos los
documentos 4 mil 500 dólares, y 20 eran 90 mil dólares. Esto me fue girado a mí, yo lo recibí en
el Banco Continental, inmediatamente hice la compra y se puso a trabajar para hacerle
competencia mañana, tarde y noche y se bajara pues, el objetivo era bajar las cosas. Bueno, ante
25 mil, 30 mil motocars que era el resto, bueno, se hizo todo lo posible y se logró bajar un poco
los precios.
Entonces, eso es lo que yo quería manifestar en una sesión reservada o ante la instancia
correspondiente de que yo había recibido ese dinero para ese objetivo. Lógicamente que esto
ayudaba a mi recomendación de desconvulsionar la zona de Iquitos, del departamento de Loreto.
¿Qué se hizo? No sé si puedo seguir o usted...
La señora PRESIDENTA.— Continúe. Estamos verificando la fecha que nos han dado a
nosotros sobre este hecho; pero usted termine y luego nosotros contrastamos las fechas. Termine
el relato, cosa que nosotros después podemos contrastar algunos datos.
El señor SOTERO NAVARRO.— La plata me llegó a mí el 28 ó 29 de enero del 99. Y yo el
30 de enero hice personalmente, en Carsa, los movimientos que tenían que hacerse; pero no
habían 20 motocars, entonces nos demoramos más o menos mes y medio en comprar los 20
motocars. Y se comenzó a trabajar los motocars, se comenzó a trabajar con elementos civiles. En
todo este tiempo ha habido dos administradores.
La señora PRESIDENTA.— ¿Cómo se llaman ellos?
El señor SOTERO NAVARRO.— El primer administrador es el señor Torres Vásquez
Hildebrando, ése fue el primer administrador que tuvimos, un hombre de confianza ¿no?
Y poco a poco, en los primeros meses, esto se fue incrementando. O sea, la ganancia más o
menos al mes era de 4 mil dólares, aparte de pagar a los choferes ¿no? y los mantenimientos.
Entonces, se comenzó a comprar un motocar, otro motocar, otro motocar hasta que completamos
30 motocars, y a partir de 40 motocars la ganancia que daba ya no era para comprar un motocar
sino era para comprar dos motocars. Y cuando yo me retiré, dejé 57 motocars allá en Iquitos, y
lógicamente los primeros 20 motocars ya están pues en estado de vejez.
Pero ése es el problema de lo que siempre se habló en Iquitos ¿no?, los motocars del general
Sotero. Esos son los motocars del general Sotero, decían.
Cuando había huelgas, cuando había paros y salían algunos motocars, todo el mundo primero
decía: son los motocars de los guardias, de los oficiales de las Fuerzas Armadas. Y después
comenzaron a decir: son los motocars del general Sotero. Pero no eran los motocars del general
Sotero, sino unos motocars que por orden presidencial estaban cumpliendo una misión, y yo
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