ayudar". Bueno, "Entonces, ya puede retirarse general".
El señor PRESIDENTE.— Le dijo el señor Montesinos a usted: "Puede usted retirarse
general". ¿Usted, luego de eso, nunca más llevó al señor Gregorio Ticona a las instalaciones del
SIN?
El señor VILLENA ARIAS.— No.
El señor PRESIDENTE.— ¿Y usted conoce o ignora de que él volvió al SIN en otras
oportunidades?
El señor VILLENA ARIAS.— Desconozco
El señor PRESIDENTE.— Si usted nunca vio o escuchó conversaciones a más de las que nos
refiere, ¿es de entender que usted tampoco nunca vio de que pudo entregarse una cantidad de
dinero al señor Ticona?
El señor VILLENA ARIAS.— Asi es.
El señor PRESIDENTE.— ¿No conoce?
El señor VILLENA ARIAS.
No conozco.
El señor PRESIDENTE.—¿Y escuchó después alguna referencia?
El señor VILLENA ARIAS.
El señor PRESIDENTE.
Tampoco.
¿Sus colegas de armas nunca comentaron de estas circunstancias?
El señor VILLENA ARIAS.— No.
El señor PRESIDENTE.— Y de esta posible entrega de dinero, usted se enteró cómo, ¿por lo
medios periodísticos?
El señor VILLENA ARIAS.—Medios periodísticos, después de que ya en el momento de la
juramentación aparece, dentro del oficialismo de ese entonces, aparecía Gregorio Ticona.
El señor PRESIDENTE.— Qué sensación le produjo a usted ver a su alcalde, porque por
entonces usted era vecino de Puno, recibiendo estas indignantes muestras de desprecio, dinero
que le botaban a la cara, le gritaban que era un tránsfuga, un traidor, ¿cuál fue la impresión que
usted sintió de todo esto?
El señor VILLENA ARIAS.— Bueno, primero un sin sabor; sin embargo, había la justificación
que daba él de que si uno quería hacer algo por su departamento tenía que estar con quien daba el
dinero, en otras palabras, para esas obras. Ese era la justificación que daba.
Pero yo particularmente pensé, no internalice de que había sido yo el nexo cuando me
se
podría decir he enterado ha sido por una comunicación o por los medios periodísticos en una
declaración del señor Montesinos, donde dice: el comandante general me ordenó llevarlo.
El señor PRESIDENTE.— Yo para concluir esta parte, señora congresista, voy a leerle
precisamente lo que dice el señor Montesinos, que da origen por supuesto a esta entrevista con
usted.
Dice: "El congresista Gregorio Ticona Gómez, fue traído a sus oficina
fue llevado debería
ser por el general que tenía bajo su comando la Cuarta Región de Infantería con sede en Puno
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