Esto fue operado aproximadamente por unos 6 a 7 meses no recuerdo exactamente, señor
Presidente, pero en todo caso me remitiría a los cheques que bueno, son figurados en el Banco
Wiese. Yo pude estar haciendo la gestión de los depósitos en los cuales se me era
puntualmente indicado de que al momento de hacer el depósito el voucher que tenía que
firmarse no tenía que tener registro de mi firma, sino un garabato cualquiera y yo actuaba en
esa forma.
El señor PRESIDENTE.— Perdón, señor Valencia, me pide una interrupción la congresista
Anel Townsend.
La señora TOWNSEND DIEZ CANSECO.— Sí, Presidente, para que precise, ¿qué
actividades comerciales tenían estos dos ciudadanos belgas en tanto que él de acuerdo a su
versión aceptan por una cuestión de amistad en una función fantasma, digamos.
Entonces, ¿no tuvieron un reparo al respecto?, uno; y dos, ¿cuál era su experiencia de
negocios en Bélgica?
El señor VALENCIA ROSAS.— Señor Presidente, por su intermedio.
Los señores que mencioné hace un momento el señor Tomás Faez es profesor de música en
un conservatorio y la señora Katty Hyckens es o era porque creo que ya son jubilados,
profesor de educación especial, para niños especiales; ésa es la actividad a la cual se han
dedicado, creo que a la fecha ya son personas jubiladas, no sé si eso de repente puede
precisar.
Y referente al hecho ¿si tomaron algún reparo? No, porque como le comentaba ante lo
deslumbrante del comentario que hizo Alberto Venero de que era una persona no
comprendida su pariente, refiriéndose a Montesinos, que necesitaba el apoyo y muchos
empresarios lo apoyaban, es que en alguna medida pienso yo de que aceptaron esa actitud.
La señora TOWNSEND DIEZ CANSECO.— Usted lo dijo hace un momento, ¿cuál era el
vínculo? Si puede precisar mayormente, ¿cuál era la confianza que ellos tenían en usted?
Porque si bien puede haber un vínculo de confianza, es normal y todavía aún más extranjeros
desconfíen de una operación, vamos a decir, oculta de alguna manera.
El señor VALENCIA ROSAS.— Señor Presidente, por su intermedio.
Manifesté también hace un momento de que viajé a Bélgica y estuve por espacio de un año en
el año ’90. Ahí tuve oportunidad de conocer a los tres meses de haber llegado a esta familia,
me brindaron su casa tanto así de que el transcurrir de los días al parecer se generó una
empatía muy agradable diría yo de parte de ambos tanto mío, de mi esposa y de los señores
Faez-Hyckens y me entregaron la llave de su casa, entonces yo habitaba uno de los ambientes
de la casa, estuvimos cerca de un año en Bélgica.
La señora TOWNSEND DIEZ CANSECO.— ¿Y de qué vivían, señor Valencia?
El señor VALENCIA ROSAS.— Yo me dediqué a las esculturas en Bélgica. Hice esculturas
en Bélgica en Ostende, hice esculturas también en Francia y la última escultura hice en Dover
en Inglaterra. En el año 70 salió un reportaje en El Comercio de una exposición que hice en la
Galería Mutual El Pueblo, es un hobby natural que en realidad la vida es bastante dura en
Bélgica y también por las curiosidades de poder reparar alguno que otro detalle; ésa ese la
modalidad de vida, señora.
-30-
Seleccionar párrafo de destino3
Conectar a un párrafo
Connect to an entity
Disable highlights
Añadir a la tabla de contenidos