Pero, recordando un poco la narración que él hace en un programa de televisión, Panorama,
donde él manifiesta que a su retorno, el año 98, después de su tratamiento que tuvo en
Houston, manifiesta de que a su tío le indica que quedan como encargados sus hermanos Luis
Venero Garrido, Wilfredo Venero Garrido y quien lo va a apoyar es Juan Valencia Rosas. Es
así de que recién yo tomo contacto personal con el ex asesor en Panamá, en octubre del año
2000, cuando ocurre todo el problema. Voy a entrar al detalle, señor Presidente, para no de
repente dejar vacíos dentro del tema que nos está ocupando en este instante.
El señor PRESIDENTE.— Prosiga, entre al detalle.
Hacemos un cuarto intermedio para que vaya a los servicios higiénicos.
Adelante, señor Valencia.
—Se suspende la sesión.
El señor PRESIDENTE.— Señor Juan Valencia, señores congresistas integrantes de la
comisión, vamos a reiniciar la sesión.
Señor Valencia, nárrenos entonces la otra parte de este informe tan interesante. Está usted en
libertad.
El señor VALENCIA ROSAS.— Muchas gracias, señor Presidente.
Volviendo a retomar los años 95. Hasta hace un momento ya había narrado el proceso de lo
que era Hotel Las Américas, en el cual yo vendo mi participación en el año 97.
Retrocediendo nuevamente el tiempo, en el año 95, como son circunstancias que se dan en
paralelo, al parecer existe una orden de no dar créditos en forma de brokeraje y desaparecen
totalmente los brokers de la Caja de Pensiones Militar Policial. O sea, dejan de existir y se le
da paso a lo que eran las construcciones.
Es así que en alguna medida he detallado, señor Presidente, de que se crea la compañía Emex;
pero también el señor Alberto Venero, en reunión donde siempre nos convocaba a su casa en
José Antonio 160, Camacho, juntaba a personas miembros de la Caja de Pensiones Militar
Policial, al que habla, reuniones en las cuales en algunos momentos hacía partícipe y en
algunos momentos, bueno, era de su potestad el entrar en confidencia.
Es así que yo recuerdo que él empieza a comprar propiedades en Gamarra y logra construir
las galerías Santa Rosa, Yuyi, que creo ha sido la de mayor inversión; la Galería Santa
Patricia, que, como ustedes recordarán, era el lugar donde en mayo del 93 él me cita para dar
inicio a que yo lo acompañe en una serie de labores como su empleado y que en algún
momento determinado en el tiempo empecé a tener alguna retribución directa por la actividad
que yo desarrollaba.
Empiezan las construcciones y hasta donde yo tengo entendido el uso que había, dada la
imagen que se había trasladado al público y especialmente a las entidades y empresas que
querían trabajar con fondos de la Caja de Pensiones Militar Policial, se hacían invitaciones a
las diferentes constructoras y un poco con el cuento de decir: (10) si ganas tienes que pagar un
10%. Entonces todos los propietarios de las compañías se llevaban en su cabeza que tenían
que cumplir con esa comisión.
Estos a su vez eran invitados a la Caja de Pensiones Militar Policial, entraban en la licitación
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