Entonces, nos pareció que la única forma correcta de trabajar era ponernos de acuerdo en todo lo que era la operación de alguna importancia y ciertamente todo lo que era aprobación de créditos. El señor PRESIDENTE.— Aquí hay un tema, doctor Webb, adicional. Según carta de MálagaWebb y Asociados del 28 de junio del año 2001, suscrita por el señor Javier Málaga (4) Cochella, director gerente general de la empresa, se dirigen a Clínica El Golf con un texto que es el siguiente. “Como es de su conocimiento nuestra firma consultora fue comisionada por el Banco Latino, presidente de la Junta de Acreedores de Clínica El Golf, según su carta ACBC N.° 025/01 del 11 de enero del 2001, para realizar la supervisión del proceso de reestructuración de la empresa a partir de enero del 2001 por períodos trimestrales renovables. Los términos y condiciones ...”, fueron tal y cuales. Del texto de esta carta derivaría que es el banco el que propone a Málaga-Webb y Asociados como firma consultora a nombre del Banco Latino por ser el Banco Latino el Presidente de la Junta de Acreedores de la Clínica el Golf, lo que implicaría, digamos, una aproximación al tema donde la aproximación que establece quién es el consultor es el banco, y, en este caso, el banco bajo la presidencia suya a su vez socio de la empresa consultora. Yo no sé si es una lectura errónea del sentido de la carta o si ya la Clínica El Golf tenía un período previo de haber definido ella quiénes eran sus consultores o, como dice la carta, es el banco el que designa a la consultora como la empresa encargada de supervisar este proceso, y si usted considera si ahí hay o no conflicto de interesés. El señor WEBB DUARTE.— Yo le explicaba al principio, por eso mismo, cómo era la relación de la consultora con sus clientes y con los bancos, eran situaciones donde a veces era una empresa cliente que se acercaba a la consultora, era a veces una empresa que se acercaba a sus bancos y un banco le sugería una consultora; pero lo normal cualquiera que haya sido, digamos, el primer paso para la vinculación entre una empresa cliente y una consultora, era que para poder trabajar con los bancos los bancos tenían que dar su anuencia al plan de reestructuración de la empresa incluyendo ahí la calidad y el nombre de la asesoría que iban a recibir para efectos de ese plan de trabajo. Entonces, podían hacer de un lado y podían hacer de otro lado. En el caso de la clínica la relación nació con una solicitud directamente de la clínica a la consultora, cosa que se produjo durante el año 98, antes incluso que yo tuviera relación con el Banco Latino, esa relación ya existía entre la consultora y la clínica. La clínica evidentemente estuvo de acuerdo con el trabajo que venía haciendo la consultora y se fue desarrollando de esa forma un plan de trabajo conjunto, y ese plan de trabajo desemboca en una propuesta de reestructuración que finalmente se lleva al Banco Latino durante el año 99. A partir de allí el banco una de las cosas que hace es evalúa la calidad de la consultoría que está recibiendo su cliente, y esto hacen todos los bancos, y el plan de reestructuración que aprueba el banco, e incluso que exige un banco, incluye como uno de sus detalles qué asesoría va a recibir, y en este caso creo que entonces un poco que allí es donde cambia algo la figura porque si bien es el cliente el que ha buscado y ha pedido la asesoría de una consultora cuando el banco acuerda un programa de apoyo y de reestructuración una de las cosas que hace es acordar y hasta muchas veces exigir que se mantenga una relación entre la empresa que está mal y una consultora; entonces, es en ese sentido que se tienen que interpretar el que el banco en esa carta, en esa forma de hablar, se vuelve el que está exigiendo que se mantenga esa relación. El señor PRESIDENTE.— Le menciono esto, doctor, porque de la revisión en el caso, por ejemplo, de la Clínica El Golf, lo que queda claro de mirar el tema es que el grueso de los -8-

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