manera por populismo traslada el problema concesionario-Estado. ¿Qué es lo que sucede? Antes
a raíz de la Ley de Concesiones Eléctricas se construía y el concesionario se entendía con el
asentamiento humano; y , el asentamiento humano estaba recibiendo alrededor de entre 20 y
30%, porque le decía “no, el BNR es tanto”. “Pero me he endeudado en tanto”. Pero, esto es lo
que vale, si te sobreendeudaste y realmente gastaste más de la cuenta es tu problema.
Entonces, sí se estaba armando un problema complicado ahí, entre concesionario versus usuario.
Aparte que la cobranza del Fonavi era muy baja y había muchas protestas. Estamos, hablando del
98, acercándonos a la elección.
Las concesionarias estaban reembolsándose en asentamiento humanos, como decía alrededor del
20%. Esto podría generar un descontento generalizado y perdía popularidad, ¿cuál era lo más
fácil?, liquidas el Fonavi, el Estado le dice “asentamiento humano tú no le debes al Fonavi”, lo
que el Fonavi sí va a recuperar de contribuciones reembolsables a través de asentamientos
humanos, el Estado asume la deuda y ahora el Estado es el que va a negociar con las
concesionarias y salen los asentamientos humanos. Y esto se hace pues el año 98, el Estado
decide sustituirse como acreedor de concesionarias extinguiéndose los saldos deudores de
asentamientos humanos, criterio probablemente más político; y, obviamente el Estado tenía un
mayor poder de negociación para que negocie con las concesionarias.
Un tema 14.— Ineficiencia estatal versus la parte eficiencia privada. Este es un tema clave. La
intervención del Estado en el sector eléctrico generó grandes ineficiencias comparadas con una
gestión privada, el nivel de ineficiencia llegaba al 70%, y me explico:
Dos criterios de ineficiencia: encarecimiento de las obras por el sistema de construcción. Los
pobladores de un asentamiento humano ¿cómo trabajaban? Elegían una directiva, entre ellos se
elegía a un ingeniero que les haga el proyecto. Los proyectos eran aprobados por la
concesionaria, en ese entonces era Electro Lima, y luego entraron las privadas. Con ese
expediente se solicitaba el crédito al Fonavi, este sistema se dio pues a principio de los 90 hasta
el 98 me parece. La población y el ingeniero venían con un presupuesto aprobado por ellos,
Fonavi tenía montos y precios unitarios para comparar y evitar que se disparen estos
presupuestos; pero, los comparaba y les daba el paso. Eran precios altos porque se referían a
compras de minoristas, cada asentamiento humano compraban pues su cemento, su fierro, lo que
necesitara, pero era compra de minoristas y eran obras que no se hacían por concurso sino por
adjudicación directa. Los ingenieros aducían que tenían patentada la obra y no se les podía
copiar. La obra tenía un nombre propio y era en promedio un 30% más alto.
No es que hubiese una corrupción ni mucho menos, sino que el sistema era difícil de cambiar
sino imposible, porque el titular de la obligación era la población del asentamiento humano y
ellos también se involucraban en la obra y daban su trabajo.
A fines del 97 se empieza a cambiar de adjudicación directa a licitaciones y subastas y ahí es
donde se determina que hay una diferencia del orden del 30% entre un sistema y otro. Ése es el
parámetro de referencia.
Luego viene la tecnología, sistema subterráneo versus sistema aéreo. El sistema subterráneo es
mucho más caro por la calidad del suelo, arena o roca que cuesta más caro que el aéreo. La red
aérea equivale al 45% del costo de la red subterránea, es más económica. Hoy se usa aéreo por
menores costos de mantenimiento y reposición, menor inversión, se roba menos electricidad con
el aéreo que con el sistema subterráneo; y, Electro Lima no consentía redes aéreas sino
solamente redes subterráneas ¿por qué?, no lo sé, ése era el estándar o patrón.
Si uno le pone la eficiencia estatal, una obra más eficiente era por el esquema de encarecimiento
de obras 70% de la obra actual; si a esto se multiplica por punto 45 en la red subterránea versus
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