El señor SIMIÓN ARMAS.— Bueno, por comentarios (2) sé; pero, eran más o menos de 50. La señora PRESIDENTA.— ¿Y las funciones que cumplían? El señor SIMIÓN ARMAS.— Eran única y exclusivamente de seguridad para el doctor, nada más, pero en cambio... disculpe, ¿puedo seguir? La señora PRESIDENTA.— Es al FIL, pasamos a Júpiter. El señor SIMIÓN ARMAS.— Ya. Ahora, Júpiter era el encargado de la seguridad interna y externa del local. No sé si usted habrá ido, en la entrada había soldados que estaban camuflados, todos eran policías, todos eran Júpiter. La señora PRESIDENTA.— Policías, que eran una sola promoción, ¿cómo sabía, fue comentarios? El señor SIMIÓN ARMAS.— Comentarios que escuché, por eso, esos señores no sabía si eran policías o militares, porque de frente de la escuela allá. La señora PRESIDENTA.— De la Dirección Nacional de Pacificación a ustedes le llegaban informes sobre ellos. El señor SIMIÓN ARMAS.— No, no, ningún informe, todo era conducido por los respectivos canales, cada dirección era independiente, autónomo. La señora PRESIDENTA.— ¿Y Júpiter, a qué dirección respondía? El señor SIMIÓN ARMAS.— Júpiter respondía directamente con el doctor, o sea, que Konja le daba cuenta al doctor de frente, de cualquier novedad que había. La señora PRESIDENTA.— En la información que tenemos es que antes que Konja el jefe fue el coronel Manuel Aivar Marca, ¿usted conoce a ese coronel? El señor SIMIÓN ARMAS.— Si lo conocía, porque hemos sido de la PIP, si lo conocía, pero que yo sepa que iba ser objeto, no, no. Yo cuando llegué estaba Konja. La señora PRESIDENTA.— ¿Konja era de la ... El señor SIMIÓN ARMAS.— De la Guardia Civil era, pero creo que había sido Sinchi, creo. La señora PRESIDENTA.— Sinchi. El señor SIMIÓN ARMAS.— Me parece que sí. La señora PRESIDENTA.— Entonces Konja ¿qué características tenía también era hermético? El señor SIMIÓN ARMAS.— Era introvertido, pero nunca he hablado del trabajo. La señora PRESIDENTA.— Usted conocía que el “Grupo Júpiter” también le decían los Ositos. El señor SIMIÓN ARMAS.— Sí, por él, por Konja, porque Konja es así, entonces le decían el Osito. La señora PRESIDENTA.— ¿Cuántos hombres serían esos? -6-

Select target paragraph3