Entonces, hubo, yo creo que formar la empresa, éramos nuevos en el mercado, nunca he quitado
un seguro a ningún colega asegurador, pero igual quisimos tener y trabajar para una empresa que
era el Estado. O sea, era nuestro, creo un sentimiento patriótico que me imbuía en ese momento
y trabajábamos con Popular.
Si yo hubiera sacado mis cuentas de Popular, la liquidación de Popular y Porvenir hubiera sido
en el año 93, 94, 95, porque el asesor de seguros, o el agente o el corredor tiene plena libertad de
recomendar a sus asegurados a qué compañía podrían ir o quién le ofrece mejores servicios. En
este caso, nosotros preferimos mantener las cuentas en Popular y Porvenir.
El monto de lo que es no podría precisarlo en estos momentos, pero sí recuerdo en sus balances
de ingresos y egresos para determinar las utilidades, 50% de los ingresos generaba Popular y
Porvenir eran generados por nuestra empresa.
El señor PRESIDENTE.— Usted ha señalado que su primera relación con el tema seguros lo
tiene el año 82, cuando el general Julián Julia lo lleva a la oficina como Jefe del Departamento
de Seguros en lugar de un coronel, siendo un capitán. ¿Hay alguna razón particular para que esto
sea así, usted tenía una amistad estrecha con el general Julia, había sido su asistente o era su
asistente? ¿Qué motiva esto? Porque es extraño en una estructura jerárquica que un capitán
sustituya a un coronel en el cargo, normalmente las estructura jerárquicas tiene reservados
determinados puestos para determinado nivel de oficialidad, ¿no es cierto?
¿Qué explicación hay en este caso que usted me pueda brindar, la explicación de cómo termina
usted durante un año, según le he entendido, en la Jefatura de Seguros del Departamento de
Seguros de COLOGE?, ¿qué relación había con el general Julián Julia?
El señor
.— Yo no tenía ninguna relación. Yo lo conocía, el general Julián Julia era
un Oficial de Caballería y yo considero que me llevó allá porque siempre he sido, desde que he
salido, una persona honesta y que nunca me he casado con nadie. Desde alférez cuando tenía que
decir: no le han dado rancho a la tropa y mi tropa no pasaba rancho hasta que no le completaran,
o que el pan pesara 45 gramos. Y si no pesaba 45 gramos mi gente no comía, o me sustituían, me
daban un pan de 30 más la mitad de otro pan.
O sea, siempre he sido un oficial pegado a las normas, a las reglas, he sido exigente en toda mi
vida y yo considero que por esa razón él buscó a alguien que fuera honesto y me llevó allá.
Nunca antes he sido ni ayudante ni he trabajado directamente con el general Julia hasta ese año
que llegué al COLOGE.
El señor PRESIDENTE.— Usted señala que luego usted se retira del Ejército cursando unos
cursos universitarios y resuelve seguir la carrera privada, digamos, y abandonar el trabajo en la
Fuerza Armada y que retoma su relación a través de Trébol Asesores y Corredores como asesor
del Ejército. ¿Cómo se establece ese vínculo?
El señor
.— Cuando, o sea, yo estaba estudiando Administración de Seguros en la
Universidad Garcilaso de la Vega y cuando están, yo ya había pasado a retiro y estaba
terminando de estudiar, Trébol había participado de un concurso, no sé, pero tenía el contrato de
asesoría en ese momento del Ejército.
Entonces, ellos me solicitaron, me contrataron por un año, trabajé.
El señor PRESIDENTE.— ¿Usted los conocía?
El señor
.— Trébol había sido en el año, cuando yo estuve trabajando en el
COLOGE, el señor Emilio Sánchez Nieto, que en paz descanse, era el gerente general y a
mediados de año, cuando yo estuve en el COLOGE, ellos asumieron la asesoría, una asesoría
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