tiene una proyección económicamente no atractiva para nosotros?”.
Finalmente, el Grupo como bloque se compromete, hace una muy buena parte, suscribe buena parte de los
50 millones; claro, el público y el mercado no estaban muy interesados en suscribir las acciones.
Se hace en diciembre y la verdad es que estábamos con todo el objetivo de cerrar las transacciones antes
del 31 de diciembre del 98. Por lo tanto, la operación con el Banco Central Hispano se había cerrado antes
y el anuncio de la fusión del Santander fue como el 15. O sea, que nos ganó, esas tonterías entre la
negociación, el contrato y las cosas que suceden y se quedó sin contrato.
Quedándonos, solamente, con Sudameris firmamos rápidamente y como dicen: Caballero a la mejor
operación que pudiese haber en ese momento; y, en clara búsqueda de patrimonios importantes para el
banco.
Cerramos en febrero la operación. La operación es la que hemos mencionado, es decir, la integración de
los dos bancos con capital de 130 millones de dólares frescos por parte de la Sudameris y una distribución
de 50 y tantos, 40 y tantos, para los ex accionistas de ambas instituciones; sujeto a un due diligence de
auditor, que fue Arthur Andersen quien lo realizó.
El due diligence se realiza en marzo del 99 y culmina en mayo del 99; 20 y tantos de mayo, si mal no
recuerdo.
¿Qué sucede? Y la verdad que esto parece la historia de las coincidencias negativas. ¿Pero qué sucede?
La cartera pesada del sistema bancario —simplemente como referencia, no podemos mirar más números
porque toda la tendencia es así de esas fechas— pero la cartera pesada de todo el sistema bancario
peruano se deteriora en 50%, entre diciembre que debió ser fecha que cerráramos los contratos y marzo
del 99.
La auditoria se hace Arthur Andersen es sobre un sistema deteriorado en más del 50%, porque la
operación que nosotros habíamos analizado con nuestros postores —y en el caso particular nuestro con
Sudameris— fue sobre números de setiembre, porque el análisis es octubre.
Hay un claro deterioro y una serie de sorpresas para los accionistas del banco de este deterioro y como
digo, es más afectado el banco Wiese por esta situación en una época de crecimiento y parada, frenada
brusca.
En mayo del 99 nos enteramos, nos comenzamos a enterar —como una semana antes del 20 y tantos o 15
días— de cómo venía esta auditoria confirmatoria y que era fatal; era una auditoría que conllevaba a
crédito, un déficit de valor económico.
Hay que entender cuál es la diferencia entre una auditoria de compra, como la que nosotros planteamos,
porque hay varias formas de hacer una compra o una fusión en la evaluación.
Lo pactado con ellos fue que fuese una auditoria económica de lo que se llama en inglés markup to
market, eso significa, creo que la traducción no es exacta, pero es una auditoria de valor de realización o
de valor de liquidación.
Los bancos no hacemos ese tipo de análisis en un negocio en marcha; la Superintendencia de Banca y
Seguros no hace ese tipo de análisis.
Lo que hacen los bancos es aplicar la ley y lo mismo la Superintendencia, que es aplicar —en el caso de
los bancos es el anexo 5, entiendo— que es la clasificación sobre los diferentes clientes, garantías y sale
un tipo de requerimiento; eso es lo mismo que hace la Superintendencia.
Nunca, en una época de crisis, la ganancia, markup to market económica va a ser similar al regulatorio.
Va ser mucho peor y mientras más fuerte es la crisis es menos valor de los activos y por lo tanto, más
diferencia.
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