y se iban a La Tiza, ahí dormían, ahí celebraban y de allí salían a operar.
La señora PRESIDENTA.— ¿Y en qué instalaciones del Servicio de Inteligencia del Ejército
se reunían o solamente era en este club La Tiza?
El TESTIGO I.— No, en el club de La Tiza.
Pero para coordinaciones que iba solamente Martin, era en el SIE, en el local que le estoy
diciendo que le había construido el coronel Pinto Cárdenas, el dormitorio con oficinas para
Fujimori y Vladimiro Montesinos.
La señora PRESIDENTA.— ¿Y qué mujeres oficiales o suboficiales pertenecían al Grupo
Colina?
El TESTIGO I.— Bueno, esas chicas poco conozco, porque no las he conocido en el tiempo
que yo estaba, pero sí sé, por ejemplo, que tengo conocimiento de la Shirle Rojas, porque es hija
de un técnico del Ejército.
La señora PRESIDENTA.— ¿Cómo apellida?
El TESTIGO I.— Shirle Rojas, que es hija de un técnico del Ejército.
La señora PRESIDENTA.— ¿Qué está en condición de detenida?
El TESTIGO I.—Sí, está en condición de detenida. (4)
La señora PRESIDENTA.— Y en el caso de ella ¿actuaban igual que por el resto de miembros,
es decir, buscando una irregularidad para chantajearla?
El TESTIGO 1.— Le voy a explicar, porque realmente las agentes de Inteligencia que iban a ser
agentes de Inteligencia sabían a lo que iban. Lo que pasó que acá Inteligencia del Perú quiso
hace lo mismo que Inteligencia en Chile.
La Inteligencia en Chile sí las mujeres son nacionalistas; ellas bajo ningún punto de vista brindan
información. En cambio la mujer peruana, la formación que ellas tenían no era para estos
momentos, porque recién se iba a implementar.
Entonces, ingresan a la Escuela de Inteligencia, y como toda la vida Inteligencia ha sido de
hombres nada más, y ven mujeres, ya la ven como algo sexual. Entonces, tan es así que para
buscar información se supone que iban como pareja, hacían la de enamorados, uno mirando para
acá el otro mirando para allá; pero, allí llegaban a una (ininteligible) porque no tenían la
conciencia y seguridad de lo que se estaba haciendo. Todas sabían circunstancias que ellas
mismas lo propiciaban con los oficiales. Porque eso sí, ellas, por decirle, veía un abuso de
oficial, tenía para quejarse, pero no lo hacía.
La señora PRESIDENTA.— Esto era, como lo ha declarada la agente Luisa Zanatta, ¿utilizado
después?, como, por ejemplo, en el caso de los hombres, si es que tenían juicios, o apropiación
ilícita, o cualquier tipo de irregularidad; era un motivo para convencerlos de mantenerse en
Colina. En el caso de las mujeres, en Colina, practicaban también ustedes esta especie de
chantaje, de decirles que podían revelar cualquier relación que mantuvieran con un superior?
El TESTIGO 1.— Claro. es decir, ¿qué pasaba? El contacto que tenías con los agentes de
Inteligencia en esos momentos hacían que entraran en un amor. Entonces ya se enamoraban y
toda la cuestión y las cosas eran filmadas, en cualquier momento se mostraba eso.
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