El señor MONTESINOS TORRES.— No es contradiciendo y es lógico.
El señor MUÑOZ ARCE.— Están desesperados, lo que pasa es que como yo soy una persona
de respeto, porque me conocen a mí y conoce ello, entonces ellos no creen en eso. Pero lo
dijeron así, porque era obvio.
El señor MONTESINOS TORRES.— Bueno, ayer, fíjate, ni pensábamos, nosotros
pensábamos que esto ya estaba ya pasando y ayer ha caído como un baldazo, carajo.
Y justo yo paso y, pum, en ese momento estaban hablando del tema así que me puse a ver,
porque reprodujeron la carta y dije, bueno eso no es nada nuevo lo de la carta, eso ya lo sabemos
hace tiempo, no tiene ningún valor porque es un manuscrito que no se sabe si es de él, porque ni
siquiera hay una pericia grafotécnica que diga que la letra es de él, no hay ningún problema.
Eso no es, sino la entrevista telefónica que le hacen al tipo, entonces he comprobado con el
banco de voces, en el banco de voces efectivamente, porque como tú dices.
Ahora, el objetivo de esto no es legal, porque el banco de voces no es una prueba, pero sí desde
el punto de vista de la Inteligencia, de la información es un indicativo, ¿te das cuenta?
Es lo mismo que yo tengo el polígrafo de la verdad, yo te hago una pregunta, te pongo el
polígrafo y el polígrafo te arroja si mientes o no mientes. Eso para mí me da una pauta que estás
mintiendo, pero yo no puedo decir: "Señores, la prueba del polígrafo es una prueba que
determina que tú estás falseando", no tiene valor legal.
El señor MUÑOZ ARCE.— ¿Cómo hacemos? ¿cómo hacemos para reunirnos?
Yo les voy a decir a ellos, si ellos me vienen. Primero, que te hubiera avisado para que no se
metan contigo.
El señor MONTESINOS TORRES.— Claro, porque si no.
El señor MUÑOZ ARCE.— Que no se metan, porque nosotros qué tenemos que ver. A mí me
han agarrado por hacer eso, también. No pueden.
El señor MONTESINOS TORRES.— Claro, lógico.
El señor MUÑOZ ARCE.— Y ahora de repente no sale y nosotros no sabemos, esa es la plata
del terrorismo. Porque la plata no la tiene la hermana.
Ahora, lo que dice el señor, si hubiera.
El señor MONTESINOS TORRES.— Ahora, otra cosa. Yo digo una cosa.
¿Por qué, por ejemplo, frente a lo que ha hecho ayer, por qué no hay un descargo, hermano? Acá
no hay un descargo, tiene que haber un descargo, hermano.
El señor MUÑOZ ARCE.— No, ahí siempre se descarga.
El señor MONTESINOS TORRES.— Es decir, no puede quedar flotando allí nada.
El señor MUÑOZ ARCE.— No, no, su descargo es muy conveniente.
El señor MONTESINOS TORRES.— Para eso Pancho Chirinos ya sale y Pancho es el
abogado y él puede dar la cara, hermano. ¿Por qué Pancho no quiere entrevistarse con
Hildebrandt?
Claro, pues, que tenga el... Si yo soy el abogado. Usted me ha aludido a mí ayer, y a mi
patrocinado, entonces yo tengo el derecho a la réplica. Y se presenta en el programa, hermano.
Y Pancho tiene agilidad para hablar y se lo va a comer al enano, hermano. Entonces, compadre,
es diferente, pero si nadie le da cara, la chica sigue avanzando.
Que Pancho diga: "Señores —destruya así—, el tema de la carta no tiene ninguna prueba con esa
carta. Nadie ha hecho pericia grafotécnica, la ha presentado un fulano de tal que es el abogado,
pero a nadie consta y usted sabe perfectamente, usted presenta un manuscrito y aquí tengo diez
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