En el extranjero nunca. El señor CHANG CHING (C90-NM).— ¿Usted conoce al señor Rubén Fernández Campos? La señora ARCE GUERRERO.— Sí, es mi yerno. El señor CHANG CHING (C90-NM).— Es su yerno. La señora ARCE GUERRERO.— Es el esposo de mi hija. El señor CHANG CHING (C90-NM).— ¿Él fue a trabajar al Servicio de Inteligencia? La señora ARCE GUERRERO.— Él trabajó en el Servicio de Inteligencia porque la señora María se lo ofreció. El señor CHANG CHING (C90-NM).— ¿Puede relatarnos cómo es este detalle? La señora ARCE GUERRERO.— Ya. En el servicio de cocina habían despedido a un joven por incumplimiento. Entonces, la señora María en esa época Rubén Fernández no era mi yerno, eran amigos de mi hija y de la hija de ella. Como el chico estaba en la universidad, en una oportunidad me dijo: "¿No querrá Rubén ir a trabajar al SIN?" Entonces, le dije yo: "Bueno, consúltale porque a veces a los chicos no les gusta ese trabajo de ir a la cocina." Entonces, le dijeron. Él en esa época trabajaba en Canal 13 y estudiaba también. En Canal 13 trabajaba en las noches y en la universidad estaba de día. Entonces, le ofrecieron, María le dijo: "¿Qué te parece?" Entonces, él aceptó. Él estudiaba, cambió su turno, incluso, para la tarde, trabajaba en las mañana en el SIN y en las noches en Canal 13. El señor CHANG CHING (C90-NM).— ¿Qué funciones tenía él como personal? ¿A él sí le pagaba el Servicio de Inteligencia? La señora ARCE GUERRERO.— Le pagaban como; o sea, a todos como él porque él no era el único allá en la cocina, a todos les pagaba el Servicio de Inteligencia, pero contratado ¿no? o sea, como servicios no personales, me parece. Hacía labores de ayudante de cocina. Primero entró haciendo el servicio de limpieza, y después, ayudante de cocina. El señor CHANG CHING (C90-NM).— Bien, ¿usted tiene información, conocimiento de que el señor Rubén Fernández Campos figura como dueño del Lote 8 de una vivienda en la Playa Arica, que es parte integral de una residencia que construyó en dicho lugar el señor Montesinos? La señora ARCE GUERRERO.— De repente no me lo van a creer, pero yo no sabía que allí estaba ese terreno, que en ese lugar estaba. En una oportunidad el doctor Montesinos conversa conmigo y me dice: "Tú trabajaste con mi papá" y porque yo fui secretaria de su papá. Me dice: "Me estás acompañando tanto tiempo, he pensado, te voy a donar un terreno" no me precisó un lote, dos lotes, sino un terreno como compensación a mi tiempo de servicio. Yo no contesté nada y allí quedó todo. Posteriormente, me dice: "Tú todavía estás casada" porque yo estaba separada de mi esposo. Entonces, me dice: "Pero tú estás divorciada. Entonces, si yo te doy, va a tener que firmarlo él también y va a tener derecho". Bueno, efectivamente ¿no? Entonces, allí quedó todo. Entonces, después de un tiempo, me dice: "Maruja, ¿qué te parece si lo que yo te voy a dar o lo que yo te he ofrecido sale a nombre de tus hijas?" mis hijas. Entonces: "Bueno", le dije, ah, bueno, era un obsequio, un ofrecimiento de un obsequio. Entonces, me dice: "Bueno, que vengan -15-

Select target paragraph3