incorporar costos de energía de 12, 13 hasta 14 centavos de kilowatt hora en hora punta.
Ese era un problema para Sider, que tenía hornos eléctricos, me imagino que era un problema mucho
mayor para Aceros Arequipa que tenía exclusivamente hornos eléctricos.
El problema, por ejemplo, del hierro, Hierroperú, Shougang, ¿no es cierto?, tenía un contrato de provisión
de hierro con Sider, pero también tenía un contrato de provisión de hierro con sus principales en la China.
Entonces, a Sider el hierro le daba algo tardío, lo que obligaba a hacer un sobre stock de Pelex para no
quedar sin hierro. Le daba de muy baja calidad, había un contenido demasiado alto de polvo al punto que
obligó a la administración a comprar hierro a Chile, al yacimiento de Huachipato, que con flete llegaba
algo mayor en precio, pero no tenía el contenido de polvo. Y lo que le llaman en términos siderúrgicos, la
torta que se arma en el alto horno con la cal y eso resultaba de un rendimiento mayor a lo nacional.
Pero a veces como había un contrato fijo de provisión, también había un contrato fijo de compra a Hierro,
a Shougang; entonces, ahí había una limitante. Todo aquello que excedía se prefería comprar al
extranjero.
Entonces, en ese caso, por ejemplo, se hicieron gestiones, se comenzó a hacer investigaciones con el
Ministerio de Industria y en esa época, pues, la situación del Pacto Andino estaba bastante delicado, había
la posibilidad incluso que el Perú se retirara; entonces, nos decían que políticamente no se podía acusar a
Venezuela de dumping.
Se contrató, por ejemplo, laboratorio de la UNI y al laboratorio de la Católica para que hicieran pruebas
de torsión de las barras de construcción que venían de Turquía y de Ucrania.
Siderperú siempre tenía como un timbre de orgullo, que como su fierro de construcción era en 100%
producto de alto horno y no eléctrico, o sea, no producto de chatarra, sino de mineral de hierro, el radio de
curvatura llegaba en exceso a lo que recomendaba los manuales de la norma técnica, me parece que la
norma técnica llegaba a 100 grados y nosotros llegábamos como a 120, 130; entonces, se contrataban
estos laboratorios.
Nosotros comprábamos parte del stock de Ucrania y Turquía para hacer la prueba y por supuesto se
quebraba, no llegaba a 90.
Entonces, nuevamente, nosotros no éramos el comprador final, el comprador final del producto de
Turquía era un tercero; entonces, tendríamos que supuestamente, no sé, avisar de estas pruebas a ese
cliente para que no le compre a quien traía de Turquía.
Todo eso, por ejemplo, fue informado al Ministerio de Industria, no recuerdo si fue por escrito, pero sí a
Copri también se le mantenía informado. Al Ministerio de Industrias sí se le informó en forma detallada.
Incluso tuvimos una campaña periodística que decíamos, hasta me acuerdo del slogan: “señor albañil,
cuide a sus hijos, no arriesgue su vida comprando fierro que no cumple las especificaciones, compre
fierro de Siderperú”, pues Indecopi nos obligó a suspender esa campaña porque decía que no podíamos ir
en contra de, en forma puntual a un tercero, sino que eso tenía que ser una resolución final de Indecopi.
El camino por lo menos en ese lapso de tiempo, el camino para demostrar el dumping era muy
complicado y sin embargo, señor Presidente, a pesar del tiempo que ha pasado y que algunos detalles ya
no los tengo a la mente, pero sí se hizo, comenzando por la investigación en la práctica de laboratorios,
pasando por denuncias al Ministerio de Industria, por lo menos informe a Copri y hasta como le digo una
campaña periodística que después fue interrumpida.
El señor
PRESIDENTE.— Señor, en la determinación del precio base, ¿por qué hubo tanta
diferencia entre el precio fijado por las empresas consultoras Mc Lelan y *Parter* 49 millones, Arnaldo
Croto, Joan Nunez Neto 47 puntos 2 millones y Cepri, Siderperú 106 millones?
El señor
ECHEANDÍA LUNA.— Sí, señor.
-7-